1º Seminario 2006
Seminario: La Interpretación y la Construcción en el Análisis
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La
interpretación de las formaciones del inconsciente
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Interpretación y sentido
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De la
intransmisibilidad del psicoanálisis
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La
función de la construcción en el análisis
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Construcción y topología
A
cargo de: Héctor Franch
Con la participación de psicoanalistas invitados
Inicio: Sábado, 22 de Abril, 10:30 hs
Continúa: 13 y 27 de mayo, 10 y 24 de junio y 8 de julio.
Lugar: Altos de Ross - Córdoba 1345 2º piso - Rosario
Entrada libre y gratuita - Se entregarán Certificados
Presentación
Algunas veces las palabras encierran un secreto que es posible liberar.
En Guaraní Myba "hombre" se dice "palabra de pie". Es una bella
expresión que además describe una situación. El hombre en su condición
humana es, como dice el psicoanalista J. Lacan, "humus del lenguaje"
porque es tierra fértil para el lenguaje. En este punto Lacan y el
guaraní coinciden en su interpretación, y esta coincidencia sólo podría
provenir del hecho de haber rozado la estructura. El hecho de hablar tal
vez podría extenderse a otras especies. Perros, pájaros y delfines
parecen comunicarse "hablando" pero ninguno de ellos excepto el hombre
tiene la capacidad de desplegar una estructura del lenguaje semejante a
la que pone en juego el ser hablante. Se impone reflexionar sobre esta
diferencia especialmente cuando S. Freud en algunos de sus casos decidió
asociar el hombre con algún animal como por ejemplo, el hombre de las
ratas y el hombre de los lobos.
Recordemos, para avanzar, una pequeña anécdota de la historia del arte.
En la antigua Grecia, Zeuxis y Parrhasios acuerdan realizar un
competencia para ver cuál de los dos es mejor pintor. Cada uno toma una
parte de una pared y trabajan en secreto. Zeuxis pinta una fuente con
frutas. Cuando finalizan las pinturas, Zeuxis corre una cortina para
mostrar su trabajo, en ese mismo momento un pájaro vuela hacia la pared
con el fin de picotear la fruta y se choca con ella víctima de la
ilusión. Zeuxis piensa que ganó y se dirige confiado a observar la obra
de Parrhasios. Luego de un instante, Zeuxis le pide a Parrhasios que
corra la cortina y Parrhasios le muestra que la cortina es su pintura.
Gana Parrhasios en tanto logró engañar a todos, Zeuxis inclusive. De
esta anécdota se concluye que nada mejor para interesar a un hombre que
hacerle suponer algo más allá de lo que se ve; y una cortina, así como,
un velo es algo apropiado para ello. Este hecho encuentra su explicación
en la relación del hombre con la verdad, en la dimensión de la verdad
que se instaura a partir de la palabra y del lenguaje.
El psicoanálisis es un discurso en el que se pone en juego la relación
del ser hablante con la dimensión de la verdad. El psicoanálisis es un
artificio, una técnica. Como todo artefacto, el psicoanálisis apunta a
algo, pretende circunscribir específicamente alguna cuestión. En él se
procede tanto por la interpretación como por la construcción. En esta
práctica el psicoanalista deviene la posibilidad de escuchar lo que dice
el psicoanalizante de una manera completamente diferente a la habitual.
Cuando el analizante se pone a hablar de aquello que lo trae a la
consulta, si se le da tiempo, muy pronto se da cuenta que no sabe lo que
dice. Se trata entonces de que el análisis le permita encontrar algunas
pistas. Se entiende por qué razón resulta necesario percatarse cómo
funciona el lenguaje. Darse cuenta en qué consiste la estructura del
lenguaje especialmente cuando el analizante testimonia que el uso del
diván le permite escucharse como nunca le había ocurrido hasta entonces.
Considerar que el inconsciente está estructurado como un lenguaje nos
hace abordar la técnica como una técnica del significante, y el modo de
proceder en el análisis como aquel de una traducción, de una
transcripción como surge del análisis de los sueños que Freud propone al
comparar dos versiones del mismo texto.
En esta práctica no tenemos en cuenta nada parecido al alma como aquello
que anima al cuerpo. Idea que si bien es antigua, está implícita en la
gran mayoría de las teorías psicológicas vigentes sean estas académicas
o no. Justamente, en el psicoanálisis ponemos en duda que la partición
alma-cuerpo sea una buena partición. Preferimos otra donde la línea
divisoria pasa por el cuerpo y el sujeto como efecto de la materialidad
del lenguaje, donde sujeto no es otro nombre para el alma sino efecto
del significante, núcleo de la técnica en este discurso. Se espera del
analizante que hable, y pronto encuentra más de un modo para dirigirse a
su analista. Primero se dirige a él del modo tradicional pero
rápidamente advierte que incluso puede dirigirse al analista también en
otro plano, a través de sus sueños en los que algo quiere decirse.
Resultan de esto dos versiones del mismo texto que es posible comparar.
No existe ninguna posibilidad de seguir estos recorridos y sus
articulaciones si no es a partir de la estructura del lenguaje. El
asiento de esta estructura es una primera distinción introducida hace
mucho tiempo por los antiguos estoicos, aquella que separa el
significante del significado. Luego hace falta tener en cuenta
articulaciones más amplias, los distintos modos de negar, por ejemplo.
Freud nos habló de estos distintos modos en términos de represión (Verdrängung),
denegación (Verleugnung), renegación (Verneinung), y con Lacan, de
forclusión (Verwerfung). A partir de las distintas negaciones es posible
preguntase si existe una gramática de la clínica del psicoanálisis. Esta
pregunta deberá responderse teniendo en cuenta que no hay metalenguaje
posible, lo que afecta sensiblemente toda modalidad de transmisión del
psicoanálisis.
La interpretación es la interpretación del inconsciente, de sus
formaciones: sueños, lapsus, chistes, olvidos y actos fallidos en
general. La construcción es otra cosa, tiene su lugar no sólo en los
análisis sino que es la posibilidad de que el psicoanálisis avance
circunscribiendo su operatoria a partir del material que éste pone en
juego y del cual depende. Es en este sentido que es posible considerar
al psicoanálisis mismo como una construcción.
Héctor
Franch
Rosario, 31 de marzo
de 2006
Notas
editadas en Rosario12 a propósito de la participación en el seminario de
la psicoanalista Anabel Salafia:
Anabel Salafia: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/21-3884-2006-06-08.html
Héctor Franch: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/21-3885-2006-06-08.html